Muchas veces no nos damos cuenta de los vigilados que podemos llegar a estar por las tecnologías. Por ello, a veces hay que pararse a reflexionar para tener en cuenta si tenemos que tomar restricciones.
Estas son las situaciones en las que yo me siento vigilada:
Son aplicaciones en las que nos metemos o que tenemos en el móvil y no pensamos en lo que pueden llegar a saber sobre nosotros.
Hasta aplicaciones necesarias en nuestro día a día, como puede ser el primer caso (eGELA), nos mantiene vigilados porque sabe cuándo nos hemos metido, nuestros datos y muchas cosas más de las que no somos conscientes. La ubicación sabe los recorridos que hacemos y donde nos encontramos en todo momento. Youtube sabe que vídeos, música... buscamos y nos gusta y nos va recomendando que ver en cada momento porque le hemos dado nuestros datos. El logo de movistar, ya que es la compañía que elegimos y sabe las cosas que consultamos en nuestro móvil y sabe sobre nuestros datos personales. Por último, el snapchat, abarca muchas cosas de nuestra vida, puede saber dónde estamos, que hacemos, con quien estamos, los contactos de nuestra agenda y más cosas que no sabemos.





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